Cómo lograr que los niños coman sanos

Niño sillas y mesas Montessori

Niño comiendo sano Montessori

Como padres nuestros roles son muchos: Enfermeras, maestros, motoristas, entrenadores, payasos y claro que también deberíamos cocinar como el chef Paul Bocuse. 

Bueno, no a todos nosotros nos gusta cocinar. No les voy a mentir – yo cocino para tener algo de comer, pero no es algo que disfruto mucho como un hobby. El chef de nuestra casa es mi esposo. Para él si la cocina es algo muy relajante y disfruta hacernos a todos felices con sus creaciones ricas. Pero como Luis viaja frecuentemente, no es una opción que él sea el encargado de nuestras pancitas. Entonces: ¡ni modo! Me toca a mi. Aquí les pongo mis mejores tips para una alimentación sana para toda la familia. 


1.Eduquémonos como papás

Sobre la comida hay muchos mitos. Les invito hacer su cita con un nutricionista para aprender sobre la alimentación de nosotros como adultos y de niños. A veces hasta el pediatra queda corto en conocimiento sobre este tema, porque es un estudio aparte y especialmente si nuestro hijo tiene necesidades especiales en su alimentación (intolerancias, alergias etc.), es mejor estar conectado siempre con un experto. 

También hay muchos libros para autoestudio sobre este tema, pero si es importante que sepamos que es bueno y que no, cual comportamiento con la comida es normal y que no etc. Los niños pueden aprender disfrutar la comida, o pueden aprender que la comida es un instrumento para obtener lo que quieren (esto es FATAL y puede causar problemas hasta desordenes alimenticios para el resto de sus vidas. Por favor papis: no usamos comida como chantaje) 


2.Planificación 

Por lo general cuando uno tiene hijos, la planificación es clave para una convivencia (más) armónica. Si mis chicos no tuvieron sus rutinas, ya me hubiera vuelto loca. Lo mismo hago con la comida: todo va bajo un plan (o varios planes). 

Hago un plan de todas las comidas del día para mínimo una semana. Obviamente ahí me guio con cuales nutrientes deberían comer en sus platos. Sabemos que la gran mayoría de comidas al día deberían ser frutas y verduras, entonces trato de balancear todos los grandes grupos de nutrientes en sus comidas, por ejemplo: Si desayunaron pupusas, voy a procurar que en la cena no habrá tantos carbohidratos etc. Esto obviamente sería bueno hacer con una nutricionista – se arman unos planes para las necesidades de tus chicos y así aprendas tú como seguirlo en casa.  Según este plan compro la verdura, fruta, carne etc. y así solo una vez a la semana hago compras. Eficiencia al máximo - no tengo tiempo que perder en esa tarea.

Nuestras loncheras son simples – porque ya me aseguro de que mis chicos tengan todos sus nutrientes en sus comidas: 

Mucha fruta

Semillas, pasas

Y si necesitan comida para medio día también – les pongo el almuerzo del día anterior en un recipiente de metal (Tip: ¡En Pasos Verdes tienen los mejores recipientes para los alimentos de nuestros chicos! Es otro tema importantísimo aparte). ¿Por qué metal? Entre otras razones porque se mantiene caliente y no hay necesidad de ocupar una microonda – lo cual trato de evitar. 


3.Rutina

Temprano aprendí, que lo que da más seguridad a mis hijos, son rutinas. Durante su crecimiento se enfrentan tantos cambios, pero sus rutinas ahí estarán para darles seguridad. Tenemos rutinas para la mañana, rutinas para acostarse, pero también tenemos rutinas para la comida. En mi casa hay un horario de comidas y a este todos estamos acoplados. Desayuno a las 6:15am, refrigerio en la escuela/kínder, almuerzo cuando regresan a medio día, snack a las 2:30pm y cena a las 5pm. Estas son las horas de comida. Fuera de estas horas no comemos usualmente. Si no vienen a comer un snack, yo les acuerdo por supuesto, pero si prefieren seguir jugando, no pasa nada – solo que tienen que esperar hasta la cena para comer. Muy pocas veces pasa que no vienen a comer snack. Ellos muy bien se ubican adentro del marco que les ponemos como papás. 


4.Ser un ejemplo BUENO

La pregunta que muchos tenemos: ¿Cómo hago que mi hijo coma de todo? 

Dudo que hay una clave mágica, pero lo que nos ayudó a nosotros es iniciar la etapa después de lactancia exclusiva con Baby-led Weaning. Con este método de introducir solidos y no papillas de texturas aumentando en tamaño, ellos se acostumbraron a sabores, todas las texturas y a comer por si solos con nosotros en la misma mesa. Claro, ahí viene el ejemplo: Nosotros comemos lo mismo que nuestros hijos: El plan de comida es para todos, desde que empezaron a comer con 6 o 7 meses. A mi  no me gusta tanto el brócoli y entre Luis y yo ya se hizo broma, que él siempre me va a compartir sus brócolis, porque ni modo: enfrente de los niños me lo como, pero con una cara de gran felicidad. Por otro lado: con los dulces me espero hasta la noche cuando ya están dormidos los chicos #mamáhipócrita 

¡Si una fruta o verdura no les gusta, siguen ofreciéndolo! Ahí pónganlo en sus platos, no se los tienen que comer, pero ahí está. Hasta que de verdad se puede descartar una comida para un niño, démosle chance de ofrecérselo mínimo unos 20 veces. 


5.Dejémosles participar en la preparación 

Dejarles preparar su propia comida también ayuda para que se coman los nutrientes adecuados o, mejor dicho: Este huevo revuelto que se hizo Mia solita si le gustó como ningún huevo revuelto antes. ¿Y como hacemos esto? 

En MiaBela tenemos la Torre de Aprendizaje. Fue uno de los primeros muebles que hicimos, porque permita que el niño este a la altura de la cocina para participar en la preparación o por lo menos observar que estamos haciendo como papás a la hora de cocinar. No se nos pueden caer y se suben y bajan solitos – fabulosa esta cosa (No creían que no les iba a hablar de un producto MiaBela, ¿verdad? Son bromas). Los chiquitos bien pueden pelar un guineo y cortar con un cuchillo de mantequilla, por ejemplo. O abrir una mandarina y separar los pedazos para ponerlos en el plato. Los grandes ya de verdad pueden cocinar con nosotros. Ahí va la planificación otra vez: hay que poner todo cerca de ellos y estar pendiente si usan el horno, pero si pueden si se los enseñamos. Francamente, esto es la única manera que de verdad me gusta cocinar: Con los chicos viendo sus caras de felicidad de lo que están creando. 


Tip extra: 

Los benditos dulces que tanto les (nos) gustan. Nosotros nos acostumbramos a hacerlos en la casa. Hacemos galletas sin azúcar endulzado con guineo, muffins de guineo o de manzana (no endulzado o endulzado con una cuchara de miel), rollitos de gomitas (fruta secada en el horno cortada en rollitos), gelatina con fruta natural, pancakes de harina integral o couscous, sorbete de leche con fruta natural, etc. Si no tengo nada de estas cosas hechas (lo que procuro que no me pase), ofrezco un pedacito de chocolate 70%+ de cacao. ¿Porque? Porque es de una mejor calidad y el chocolate bueno de este país no tiene colorantes. Ni me preguntan por gaseosas: esto no existe en nuestra casa (a menos para cuba libres para los papás). Ofrecemos agua, agua de coco, té de Jamaica o limonada fresca endulzado con poca miel), y en la mañana o la noche: leche de cabra. 

Cero azúcar procesada, cero colorantes en las comidas/bebidas hechas en casa. 


Tip extra extra: 

Para todos los que ya la regamos con la rutina de los chicos y nos hicimos los ‘snack-b*tches’ de ellos: ¡Se puede cambiar! Ahí la clave es hacer los planes y los cambios juntos con ellos. 

Bueno, mucho les conté de cómo son los tiempos de las comidas de nuestra familia. Yo espero uno u otro tip les ayude a Ustedes y lo más importante: ¡A sus chicos! La comida es un tema tan delicado e tan importante, que se merece toda nuestra atención. 


You are what you eat! 

Suerte y estoy para apoyarles cuando quieren. 


Alles Liebe,

Ingrid



Crédito: 

Varios de mis tips aprendí de Lic. Carina Carranza – experta en nutrición – durante una charla en MiaBela en enero/2020.

Feb. 4, 2020, 4:49 p.m.

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